martes, 5 de julio de 2016

Lloremos pues.



Si de hablar con uno mismo se trata, llorar es el primer paso.





http://masdemx.com/2016/03/el-fascinante-papel-del-llanto-en-la-cultura-nahua-sobre-las-delicias-de-llorar/


Llorar es un acto parecido a cualquiera que implique excretar algo.
 Como el sudor y sus similares de "excretación". 
Por lo tanto, llorar no debería ser una función fisiológica diferente, pues sale de nuestra alma como una imploración, un agradecimiento o cualquier sentimiento que merezca ser expresado. 
La cultura lo ha reprimido y lo adjudica a los débiles. 
Sin embargo, nadie puede negar que después de llorar, la paz llega.

Esa fue mi respuesta a la publicación de una amiga de la secundaria cuando compartió el link anterior.


Lloremos las penas para empezar a conocernos. 

¿O, conoces algún momento de mayor introspección como aquel en el que te desnudas por completo?

Te acuerdas de tu madre,
te acuerdas de tu inminente muerte,
te acuerdas de lo que eras antes de llorar.

Entre culpas y sollozos tu alma reluce.
Tienes pocos segundos para conocerla.
Segundos preciosos que se nos van buscando la calma.
En respirar hondo.
En dejar que aquello se vaya.

Llorar.
Cuando estás ahí no debes parar.
es como vomitar, 
como cagar,
como orinar.

Cortarlo duele.

¿por qué cortar el llanto?

El dolor existe, las penas nos anclan.


Lloremos, pues.

similitudes:

Diana con cuarentaycrisis

No hay comentarios:

Publicar un comentario